El alcalde capitalino Xavier Nava no se ha caracterizado por tomar las mejores decisiones, lo que le ha costado no sólo amarguras, dolores de cabeza, enojos, enemistades, sino hasta demandas de todo tipo, incluidas penales. Pero ahora a su larga lista de yerros se suma dejarse seducir por el embrujo huasteco que en el pasado ha costado caro a muchos políticos y que sólo algunos cuantos han sabido sacarle provecho.
La labia de los huastecos ha seducido a infinidad de políticos que ven en los municipios de esa región un botín fácil de votos útiles. Lo cierto es que sólo a algunos pocos les ha funcionado y eso en el pasado remoto.
Pero la Huasteca tiene un encanto que seduce. Todos quieren quedar bien con las comunidades indígenas a las que, a pesar de los miles de millones de pesos invertidos no logran sacar del atraso y la marginación.
Xavier Nava ya se volvió cliente frecuente de hoteles huastecos. Sus fines de semana los ocupa en reuniones políticas en las que hace acuerdos en lo cerca a fin de, cree, montarse a la candidatura a gobernador.
Ya se le ha visto en Tamuín, San Vicente, San Antonio y varias veces en Valles. Este día nuevamente está en la puerta grande de la Huasteca. Se reúne con políticos que le prometen votos a cambio de candidaturas locales y puestos en el gabinete estatal.
Los panistas huastecos andan por la libre, no rinden cuentas a su líder estatal, Juan Francisco Aguilar, ocupado en defender la autonomía para la elección del candidato a gobernador, ya que Xavier Nava presume tenerla bien amarrada en México y ahora en la Huasteca.
Lo cierto, aunque duela, es que los huastecos no cumplen. Los últimos dos gobernadores lograron el triunfo con los votos del Altiplano, porque en la Huasteca perdieron, a pesar de que en campaña le dedicaron un gran porcentaje de su tiempo y recursos.
A los políticos les gustan las fotos en la Huateca, el verde, de la vegetación, creen que los hace ver lindos, pero, en sufragios, puede que no les reditúe ni siquiera el de los compadres de ocasión, a esos que prometieron puestos, cargos públicos y muchos recursos.
Nava ve en la Huasteca su camino seguro al triunfo. Echa cuentas y cree que con los votos huastecos logrará la gubernatura, pero, del mitin a la urna, muchas cosas pueden suceder.
Por lo pronto la capital, donde se concentra el mayor número de población, de momentos parece desbordarse en problemas de inseguridad, violencia, ejecuciones, robos, asaltos, atracos, a lo que se suma la exigencia de amplios sectores para que los dejen trabajar y a los que no les llegó siquiera la cajita de despensa con la que el gobierno pretende que una familia sobreviviera 3 meses.
Expande el vuelo:
Descubre más desde vuelomagazine.com.mx
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



