Fotografía: diariodetabasco.mx
En estos días se ha hablado del regreso a la nueva normalidad en torno a una posibilidad de disminución de casos por COVID-19, y ante la imperante necesidad de reactivar la economía nacional e internacional que ha afectado a muchas familias.
Este regreso ya no podrá ser el mismo a centros de trabajo, de convivencia y otros puntos de reunión social, de tal manera que las prácticas sociales se modificarán un poco o un mucho, dependiendo de nuestra actividad, el saludo y apapacho tradicional lo modificaremos por un saludo verbal y/o reverencia, entre otras formas creativas a las que poco a poco nos acostumbraremos.
Este regreso será preocupante, sabemos la posibilidad, muy alta por cierto, de posibles contagios o repunte de los mismos, cada acción deberá ser pensando en nuestra salud y de la gente que tenemos cerca, principalmente nuestras familias.
Dependiendo de nuestra posición en los centros de trabajo serán las acciones que modificaremos, es importante pensar en la relación laboral existente, pensar en clientes o público usuario, en el personal (si tiene contacto o no con ellos), en las y los proveedores, en la vecindad con otros centros de trabajo, en la misma relación entre nuestro personal.
El trabajo en casa o home office ahora cobra más importancia, apuntando a una mayor responsabilidad de quienes estarán en esta situación y de quienes deberán confiar en ellos para sacar adelante la empresa o institución, así como de no necesariamente acostumbrarse a ello, pues también estamos a la espera de una solución a este problema, como lo es el desarrollo de una vacuna.
Otra reflexión en torno a esta nueva normalidad o realidad es no olvidar a quienes la están pasando realmente difícil, que perdieron sus fuentes de empleo, sus negocios y más triste aún, que perdieron un familiar.
Algunas personas quizás desarrollaron su creatividad, algunas otras pasaron por situaciones personales y familiares difíciles, el estar encerrado en casa obligó a una convivencia con sus seres más cercanos que les hizo conocer situaciones que ignoraban.
Se dejó ver la violencia imperante al interior de los hogares, la relación con vecinos, entre otros aspectos.
¿Cómo volveremos a esta nueva realidad o normalidad? Eso dependerá de cada uno de nosotros y de las experiencias que hayamos tenido durante la contingencia sanitaria.
¿Qué modificaremos de nuestra conducta y de nuestro actuar en la cotidianidad?
Me gustaría conocer sus experiencias y pensamientos, espero sus comentarios en mis redes sociales, sigan cuidándose ustedes y a sus familias.
Twitter @TeoBriceo Instagram @theobri y Facebook Teodoro Briceño de la Parra, hasta pronto.
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