Mexquitic de Carmona, S.L.P.- Habitantes de la comunidad Derramadero del municipio de Mexquitic dieron tremenda tunda al alcalde antorchsita Rafael Pérez Rojas y algunos de sus colaboradores, luego de que intentó amedrentarlos para que levantara la manifestación y bloqueo de la carretera a Zacatecas, esto como medida de presión para obligar al edil a cumplir las promesas de campaña que hizo en 2018.
Desde ayer domingo a los mexquitenses se les terminó la paciencia, pues además de que constantemente son agredidos, violentaos, estafados y burlados por los antorchistas, también les hacen cuentas largas con los programas sociales, que se reparten sólo entre agremiados de antorcha Campesina y en el descaro total, se quedan con la ayuda del DIF la regidora y directora de Comunicación Social de Mexquitc.
Ayer los habitantes de Derramadero realizaron una manifestación para exigir que se concluyera una obra que les llevaría agua potable a sus hogares, pero no hizo eco, pues el alcalde se encontraba de paseo con el diputado federal antorchista, elegían predios para, presuntamente, agenciárselos y despojar así a los ejidatarios de Mexquitic.
Este día nuevamente se manifestaron, pero subieron la intensidad bloqueando la carretera a Zacatecas. Debido a la importancia de la ruta, Gobierno del Estado obligó al alcalde antorchista a solucionar el problema.
Muy “machito” Rafael Pérez Rojas arribó al lugar del bloqueo, no iba sólo, lo acompañaban trabajadores del Ayuntamiento de Mexquitic, policías y antorchistas, pero luego de más de dos años de soportarlo, los mexquitenses estaban listos y preparados, nomás los vieron y le dieron una tunda a su alcalde “para que se le quite lo tranza” dijeron.
Tanto el alcalde como su colaboradores y policías salieron huyendo del lugar, para luego comenzar un lloradera en redes sociales acusando al pueblo de ventajoso, violento y de que les hacen una guerra sucia.
Antorcha olvide que precisamente así es como actúa y consigue despensas, recursos, obras y hasta cargos públicos. Son comunes las manifestaciones, gritonería de sus líderes contra funcionarios públicos, desquician el tráfico en la ciudad, amenazan, insultan, humillan, exigen, atropellan los derechos de las personas. ahora les tocó una sopa de su propio chocolate y no atinaron más que a llorar.
El pueblo de Mexquitic es bravo, no se andan con rodeos ni diplomacias, ya se cansaron de los antorchos y se los hacen saber.
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