Atendiendo a lo que está sucediendo en estos días a nivel mundial por el COVID-19 o coronavirus, sus implicaciones y lo que se espera, desde lo qué pasa en México en lo particular, puede decir que nos estamos pasando de mexicanos en el “valemadrismo” (disculpándome de antemano con quienes se sientan ofendid@s con esta palabra), y es que es una realidad en nuestro cotidiano: conciertos, fiestas, carnes asadas, demasiada gente aún paseando en las playas, plazas y parques a lo largo y ancho del territorio mexicano, sin atender las recomendaciones de personas expertas en la materia.
Inician dos semanas críticas que podrían poner a nuestro país en jaque, y aún la gente que resulta vulnerable a esta situación no se compromete a cuidar su salud, ni sus familias, y autoridades que, apuntando a no generar pánico ni ansiedad entre la población, invitan a consumir y reunirse, a no tener miedo, a pensar que no pasa nada.
Bien dice el dicho que nadie aprende en cabeza ajena, estamos viendo lo ocurrido en Italia y no hacemos nada.
Laudable que algunas autoridades y la iniciativa privada estén tomando acciones para proteger a la población, sus clientes, sus trabajador@s y proveedor@s, pero lamentablemente, es mucha, mucha gente la que no está siguiendo estas recomendaciones.
El mejor consejo que se puede dar si aún insiste en salir es “Mantenga su sana distancia”, respete mi espacio, es por mi salud, su salud y la de tod@s.
Cierto que es que una gran parte de la población tiene que salir a trabajar y que vive al día, también tenemos que ser conscientes al respecto, y en la medida de lo posible ayudarles y comprarles, pero con el cuidado necesario, no valiéndonos lo que pudiera ocurrir por no tomar las medidas adecuadas.
Ojalá que pasada esta contingencia no nos veamos arrepentidos por no haber hecho lo suficiente, ojalá que sirva como una lección de aprendizaje, y ojalá que la anécdota de lo que está ocurriendo nos saque una sonrisa y no una lágrima recordando a quienes se fueron por simplemente no mantener la sana distancia.
La salud y el cuidado de nuestra vida son lo más valioso que tenemos, lo que nos permite disfrutar a nuestra familia, tener y luchar por un trabajo, encontrar y disfrutar el amor y la amistad, no la tiremos por la borda, porque cualquiera que sea nuestra circunstancia, es la salud y la vida, lo que hace que ocurra, por ti, por mi, por tod@s, mantenga su sana distancia.
Gracias por leerme, cuídense mucho, lávese las manos de forma constante, deje sus zapatos a la entrada de su casa, desinfecte constantemente lo que usa y comparte, salude de lejos, sin tocarse ni abrazarse, ya habrá tiempo de hacerlo.
Espero sus comentarios en mis redes sociales twitter @TeoBriceo Instagram @theobri y Facebook Teodoro Briceño de la Parra, hasta pronto.
Expande el vuelo:
Descubre más desde vuelomagazine.com.mx
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


