
Si una alguna cosa buena podría traer la nueva normalidad a causa de la pandemia por el COVID-19, es propiciar nuevos retos al ejercicio de las Relaciones Públicas, y por supuesto a otras muchas disciplinas. Sin olvidar los desastres económicos y laborales, así como las muy lamentables pérdidas humanas, pero aún así, de toda lección obtendremos un nuevo aprendizaje.
Partimos de que las Relaciones Públicas se definen como un ejercicio de comunicación que tiene el objetivo de generar la mejor imagen y/o buena reputación de un ente -persona, personaje, institución, empresa, grupo, sociedad- en sus diferentes públicos con los que mantiene o quiere mantener algunos vínculos, además de contribuir a solucionar problemáticas que pudieran afectar, entorpecer o finalizar esta relación.
De la definición anterior, podremos concretar acciones de comunicación que infundan en nuestro público una imagen positiva de nuestro ente emisor.
Sabemos que tenemos retos que afrontar tanto al interior como al exterior de nuestras empresas, sociedades específicas e instituciones, que se unen a las demandas de los diferentes sectores con los que tenemos algún tipo de relación. Y más que una preocupación, deberán ser un aliciente para experimentar nuevas formas de comunicación y construcción de mensajes.
Lo primero, generar una imagen de que SI estamos preocupados por ellos y ellas, por el entorno en el que nos encontramos, y por seguir generando acciones de desarrollo; segundo, generar confianza en los mercados, gobiernos y otros proveedores; y, tercero, comunicar que necesitamos de todas y todos para alcanzar objetivos que a su vez nos beneficiarán.
Si ofrecemos una atención en la que el mensaje sea “tú y tu salud nos importan” por eso necesitamos que hagas “uso de gel, cubre bocas, lavado de manos, caretas, etcétera”, la repuesta podría ser la mejor de nuestros públicos, aunados a los recursos que ofrezcamos a la comunidad para seguir luchando y saliendo adelante en esta pandemia.
La creatividad por supuesto, deberá exceder los límites, sin invadir el marco del respeto a los demás y nuestro entorno. Apostando por una aquella que sume, que fortalezca las relaciones humanas, que impacte al generar un mayor acercamiento entre seres humanos, aún conservando la sana distancia y cuidando a los y las más propensos a contraer la enfermedad.
Ventajas para las RRPP son precisamente aquellas que se derivarán de nuestra creatividad; al descubrimiento de ventajas de trabajar y estudiar desde casa, de darnos cuenta de que la forma en la que veníamos trabajando estaba destruyendo el planeta, aún más, percatarnos del aceleramiento de las Relaciones Públicas 4.0, en las que la tecnología, la inteligencia artificial, autómatas y otras máquinas desplazan a hombres y mujeres de sus fuentes de trabajo, obligándonos a desarrollarnos en otros campos que no imaginamos.
Las redes sociales cobraron una mayor importancia; públicos que antes no tenían algún acercamiento con estas formas de comunicación aceleraron su uso (familias que se vieron obligadas a comunicarse mediante videollamadas, reuniones y cumpleaños virtuales, apps de servicios como alimentos, enseres domésticos y otros).
También descubrimos o confirmamos las malas estrategias de comunicación gubernamental, así como la falta de compromiso de gran parte de la sociedad para seguir protocolos sanitarios.
Seguimos descubriendo que muchas personas siguen creyendo más en mitos o leyendas urbanas, que en la existencia del mismo coronavirus.
Lo anterior es información muy valiosa para desarrollar estrategias creativas.
Una ventaja importante es que las empresas, mercados, gobiernos, personas, personajes, sociedades y otros entes, nos necesitan para la construcción de sus mensajes, para hacer llegar sus mensajes a sus diversos públicos, y tenemos el reto de decir y mostrar que “aquí estamos” y somos especialistas en lograrlo, que podemos generar mensajes con credibilidad y no sólo con fines meramente publicitarios. Que podemos generar los mejores impactos para una mejor posición en el mercado o publico meta.
Seamos realistas, los ajustes presupuestales exigen apostar más a las RRPP que al marketing y publicidad, aunque vayan de la mano. Vamos a generar acciones y mensajes que hablen excelente de nosotros y de nuestros productos, y una publicidad que permita no se olviden de ellas. Vamos a generar acciones que obliguen a otros a hablar de ventajas y valores de nosotros/nosotras y nuestros productos.
Vamos a generar credibilidad y valor a algo que quizá no es tangible para nuestros públicos objetivo o meta, así, el ejercicio de las Relaciones Públicas se vuelve algo necesario y primario.
El reto está enfrente.
La nueva normalidad y la crisis por la que estamos pasando debe sacar lo mejor de nosotr@s. Mis condolencias para todas aquellas personas que han perdido un ser querido, y mucha fuerza para aquellas que en este momento se encuentran padeciendo esta enfermedad.
Si están o no de acuerdo, me gustaría conocer sus opiniones, espero sus comentarios en mis redes sociales, deseo sigan cuidándose y a sus familias.
Twitter @TeoBriceo Instagram @theobri y Facebook Teodoro Briceño de la Parra, hasta pronto.
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