Nadie pasa de esta esquina
Aquí mandan las divinas
Porque somos gasolina
Gasolina de verdad
Todos saben quien manda en esta school
Porque nosotras somos gente cool
Gente que siente con sangre caliente
Que quiere hacerse oir
Sea como sea aquí no entran feas
Pa’ que lo veas te voy a mostrar
Mira esa fea, aquí hay otra fea
Aquí no pueden entrar
Nadie pasa de esta esquina
Aquí mandan las divinas
Porque somos gasolina
Gasolina de verdad
Tras dos años y medio de convivencia entre los integrantes de la LXII Legislatura, las mujeres del Congreso están que no se aguantan ni entre ellas mismas. Adiós la sororidad, la solidaridad, la hermandad y el feminismo.
Por segunda ocasión consecutiva las diputadas han dado un terrible y vergonzoso espectáculo en el que unas a otras se insultan. Hay dos vanos, “las divinas” y “las populares”.
El motivo del pleito es lo de menos. El chiste es iniciar el argüende para reprocharse todo. Salen a relucir estudios, preparación propiedades, código postal, alcurnia y hasta el pedigree.
Gracias a que los diputados sigan inmersos en el home office, el pleito entre las divinas y las populares ha mantenido el pleito a raya, de lo contrario ya estaríamos viendo desgreñadas en las curules.
El espectáculo vergonzoso y falto de decencia y respeto hacia los potosinos parece que seguirá hasta septiembre próximo, cuando por fin los diputados se vayan a sus casas y, entonces, tristemente sentenciar que esta legislatura salió peor que la pasada.
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