Fotografía tomada de internet.
Inspectores de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) realizaron una inspección a empresas potosinos dedicadas a la elaboración de gel antibacterial, artículos de sanitización y limpieza, encontrando que además de caros, son de mala calidad, sin embargo, contrario a lo que se esperaría, no clausuraron los lugares, previo estímulo, si a caso pusieron sellos a contenedores.
Debido a la contingencia provocada por la propagación mundial del coronavirus, empresas dedicadas a la elaboración de gel antibacterial han incrementado su producción hasta en un 500%, lo que ha repercutido en la calidad del producto y en su encarecimiento, por lo que en el mercado se vende hasta en un 300% respecto a meses anteriores.
Por tal motivo la PROFECO encomendó a sus inspectores, en todo el país, que realizaran inspecciones a las empresas dedicadas a este giro. Según fuentes de la Procuraduría, los inspectores encontraron que en San Luis Potosí, además de costoso, el gel antibacterial es de mala calidad, por lo que no prevendría a consumidor de virus y gérmenes.
Sin embargo, contrario a lo que se pensara y esperaría, los inspectores de la PROFECO no clausuraron los lugares donde se fabrica el gel antibacterial, se limitaron, previo estímulo, según informantes anónimos, a colocar sellos en tambos, bidones y otros artículos de almacenamiento, pero dichas marcas no clausuraron su uso, se colocaron de tal forma que las aberturas quedaran intactas para su utilización, por lo que, todo sigue igual.
El que pagará los platos rotos será el ciudadano que compra gel antibacterial a precios desorbitares que, muy a su pesar, no le sirven para absolutamente nada.
A pesar de las inspecciones realizadas por la PROFECO, oficialmente no existe un informe sobre la calidad y precio del producto que analizaron, no hay una advertencia al consumidor y mucho menos sanción al fabricante.
Expande el vuelo:
Descubre más desde vuelomagazine.com.mx
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


