- El alcalde viajero ha dispuesto de unos 1000 millones de pesos de los que no queda claro su destino y ejecución
Según el convenio de concesión con la empresa Aquos El Realito, encargada de operar el acueducto que transporta el agua desde la presa a la capital potosina, el Ayuntamiento de la capital potosina y el INTERAPAS estaban obligados a mantener en óptimas condiciones los pozos con los que contaba la ciudad, darles mantenimiento y garantizar su operación para, en caso de algún problema, hubiera una fuente alterna de abastecimiento de agua y no afectar a la ciudadanía, lo que no ocurrió.
Apenas tomó protesta como alcalde de la capital en octubre de 2021, Galindo continúo el desmantelamiento de los pozos, lo que había iniciado tres años antes con Xavier Nava. Sacaron bombas, tubería, maquinaria, equipos electromecánicos y todo lo que encontraron de valor. Para marzo de 2023 cuando se anuncia que la presa El Realito dejaría de mandar agua a San Luis, Galindo aprovechó el momento e inventó la crisis que le ha dejado dividiéndoos por unos 1000 millones de pesos que financiarán su campaña el Senado de la República, si lo dejan llegar a ser candidato.
En un acto de ventajoso aprovechando la crisis por el desabasto de agua que afecta a la zona metropolitana de San Luis Potosí, el alcalde viajero, Enrique Galindo habría simulado la renta de pipas por un monto superior a los 100 millones de pesos a través de una empresa propiedad denominada Grupo Saserro S.A. de C.V. cuyo representante legal figuraba Santiago Rosillo del Pozo, casado con una nieta del exgobernador panista Marcelo de los Santos Fraga.
La primera adjudicación se dio en julio de 2022 por 60 millones 169 mil 664 pesos por 25 unidades cisterna de 20 metros cúbicos cada una, a razón de 68 pesos el M3, para ofrecer el servicio por 76 semanas; la segunda se dio tan sólo 3 semanas después, el 5 de agosto de 2022 por 46 millones 576 mil 320 pesos.
En las colonias afectadas las pipas nunca llegaron, fue necesario que la Comisión Estatal del Agua y la Comisión Nacional del Agua, ya que las pipas propias del INTERAPAS no fueron suficientes ante la dimensión de la crisis.
Aprovechando la crisis por el desabasto de agua, Enrique Galindo ha dispuesto de unos 1000 millones de pesos de los que no se tiene claro su destino, ni la reubicación de pozos, la rehabilitación de pozos abandonados, renta de pipas y, sobre todo, los millones que destinaron a la campaña mediática en la que hostigaban a la población para hacer que no gastaran agua.
Galindo salió bueno para gastar con dinero ajeno, pero incapaz para responder y resolver la problemática que aqueja a la ciudadanía capitalina.
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