Es el “año de Hidalgo” en el que la labor al interior del Poder Legislativo se disminuye al más mínimo posible pues es cuando los diputados buscan una nueva posición para chapulinear y seguir viviendo del dinero del público. Para la LXII Legislatura la despedida se vislumbra peor que los dos años que la antecedieron.
Ante la falta de perfiles “decentes” al interior de las fracciones políticas mayoritarias del Congreso y el reparto de posiciones que se organizó desde el inicio de la LXII Legislatura, le “tocó” al siempre gris Mauricio Ramírez Konishi presidir la Junta de Coordinación Política.
A la que la suerte no se le termina es a Alejandra Valdés, que resultó ser la morensita “menos peor” y que más se ha alineado a las indicaciones de todoooos sus líderes partidistas en San Luis Potosí. Hay que recordar que se convirtió en diputada porque su hermana tuvo flojera y no quiso asistir a la junta en la que se repartieron las candidaturas a cargos públicos en MORENA en el 2015.
Así, con Mauricio Ramírez Konishi y Alejandra Valdés al frente del Poder Legislativo, los potosinos no esperan absolutamente nada de sus diputados.
Aunque la permanencia de Konishi en el Congreso se pronostica por poco tiempo ya que fuentes de la CTM aseguran que “será el próximo alcalde de Villa de Reyes”, por lo que, si es prudente, pedirá licencia para irse a la campaña.
Expande el vuelo:
Descubre más desde vuelomagazine.com.mx
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


