La visita de Alejandro “Alito” Moreno a tierras potosinas dejó una amplia gama de buenas y malas percepciones. La intención de la visita fue poner orden ante el aluvión de aspirantes a las precandiaturas tricolor, con miras a convertirse en el abanderado del PRI y por ende de la coalición “Sí por San Luis” a la gubernatura del Estado en el 2021.
En el edificio Luis Donaldo Colosio tuvo una desorganizada reunión con líderes de las organizaciones priistas. Con el pretexto del covid no se invitó a las bases, puro liderazgo, por lo que personajes como Hiram Ventura, que pensó que luego de convertirse en el rey del moche de los programas sociales tendría pase automático, en cuanto lo vieron entrar lo invitaron a salir y no le quedó otra más que retirarse, antes de que periodistas se dieran cuenta de la vergüenza pública.
Dado que no hubo orden para la designación de lugares, los invitados buscaron las mejores sillas, entre más cerca de Alito mejor, por si en una chispa de bondad les concedía una candidatura plurinominal, ya que las de elección popular significan mucho trabajo.
Alito fue firme en su discurso, invitó a participar e inscribirse a todos los que así lo desearan, pero, reiteró, una vez más, las candidaturas serán para los militantes de probada trayectoria, con prestigio, honestos, honorables, transparentes. El mensaje fue claramente para Luis Mahbub, quien todavía la noche del pasado martes se negó, ante militantes tricolor, a afiliarse al partido, se dijo simpatizante de hueso colorado y, según él, con eso le basta, pero, ya le dijeron de frente que no.

Alito Moreno encomendó a los liderazgos que refuercen el proselitismo, la política y el adoctrinamiento a través de redes sociales e internet, talón de Aquiles de los añejos priistas potosinos ya que en la página web y redes del partido no hay actividad, mucho menos hacen campañas en las que llamen a toda la militancia a compartir el contenido y ni se diga generarlo o crearlo. En internet, el PRI de San Luis Potosí existe, pero sin trascendencia.
De los que tomaron la palabra sobresalió Angel Castillo, quien claramente expuso que las negociaciones de la coalición con el PAN no quedaban claras, como tampoco lo estaba la designación del candidato a gobernador, toda vez que Acción Nacional dijo, y continúa repitiendo, que serán ellos quienes pongan al abanderado de “Sí por San Luis”.
Marianela Villanueva también habló, pero distrajo la ombliguera que llevaba puesta y su menaje no tuvo eco.
Lenin Campos fue claro, a Antorcha le respetan las posiciones y territorios que ya tienen, porque traemos 120 mil votos, nadie s atrevió siquiera a contestarle.
Emilio de Jesús, que sigue presumiendo los miles de afiliados (a la fuerza) a la CTM, no habló, cedió la palabra a su hijo Mauricio Ramírez Konishi, quien aseguró que trabajan mucho, pero no supo decir bien en qué y mucho menos garantizar que los afiliados cetemistas votarán por el candidato del PRIAN.

Llamó la atención la presencia de los diputados priistas locales ya que al mismo tiempo se llevaba a cabo la sesión en el Congreso del Estado. Martín Juárez, Mauricio Ramírez, Charo Sánchez y Bety Benavente tenían un ojo al gato y otro al garabato. Físicamente estaban en el edificio del PRI, pero en su corazón y a través de su celular estaban en el Poder Legislativo.
Tan despistados estaban los legisladores queriendo estar en todos lados y en ninguno que Bety Benavente dio un mal paso y a causa de sus gigantescos taconazos cayó desplomada sobre el piso. Algunos presentes, al verla derrumbarse guardaron el aliento, otros intentaron ayudarla, otros más rapidísimo alistaron el celular e inmortalizar el momento, pro no hubo tiempo, Bety se levantó mucho más veloz de lo que descendió.
La diputada se acomodó el tocado, agarró con fuerza su bolso, se sentó de prisa y sacó un cigarro para pasar el susto. No faltó uno que otro imprudente que le preguntó si estaba bien, lo que la orilló a tirar el pitillo y marcharse por la pena.
Al evento con liderazgos siguió una entrevista baquetetera de la que sólo se puede rescatar los bochornos que sufrieron los potosinos ante los cuestionamientos al líder nacional por la falta de acción del PRI en San Luis Potosí.
Alito y la comitiva iban tan de prisa para su siguiente evento que olvidaron a Yolanda Cepeda, secretaria general, y a Edmundo Torrescano, secretario de organización, por lo que no les quedó más que socializar con los rezagados.

Las bases del PRI ya estaban molestas porque nadie del partido se tomó la molestia de avisarles de la visita del líder nacional, se tuvieron que enterar por medios de comunicación y chats de whats app, mucho menos hubo una explicación al por qué no los invitaron, tan fácil que hubiera sido explicar que debido al covid no se realizaría un evento como se acostumbra.
Pero enojó más que el “Chile” Serrano, que tenía dos años desapareció, agandalló a Alito y lo llevó a una reunión con jóvenes desconocidos que hizo pasar por tricolor. Por supuesto que no le mencionó que las juventudes priistas están en crisis en la Huasteca potosina porque impuso dirigentes municipales en vez de consultar a los verdaderos militantes.
La siguiente parada fue una reunión entre Alito Moreno, Elías Pesina y el dirigente estatal del PAN, quien, según las fotos, le puso más atención que ni a Marko Cortés.
En privado se reuniría con el gobernador y los precandidatos donde, dicen los mal pensados, definitivamente bajará a los que no tienen posibilidades y reducirá la lista de diez, a dos, quienes se registrarán el próximo sábado 12 de diciembre.
Las apuestas son claras, se inscriben la diputada federal Sara Rocha y el ex policía Enrique Galindo, para el resto: “mejor suerte para la próxima”.

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