Rioverde, S.L.P.- Un verdadero escándalo se ha generado en Rioverde tras la confirmación de que las casas cateadas por la policía son propiedad de la familia del alcalde de ese municipio, José Ramón Torres, es decir, la familia del edil le daba hospedaje al grupo criminal que mantiene asolada la región.
El pasado 18 de febrero una balacera en el centro de Ciudad Fernández terminó con el cateo a dos casas ubicadas en Rioverde. Desde el primer momento se especuló que las viviendas eran propiedad de la familia del alcalde, quienes las rentaban al grupo delincuencial, sin embargo por el gran operativo de seguridad en el momento no se pudo confirmar el hecho.
La primera vivienda “reventada” por elementos de las fuerzas de seguridad potosinas y de la Guardia Nacional, ubicada en la calle Privada Porfirio Díaz de la colonia centro, se decomisaron dos armas largas AK47, un arma larga UZI, y un AK47, 361 cartuchos de diversos calibres, 36 cargadores y 2 granadas de fragmentación. La segunda casa cateada, ubicada a unos metros de la primera, se decomisaron dos armas largas 223, una AK47, quinientos cartuchos calibre 223 y 600 calibre 7.62, catorce cajas de cartuchos calibre 45 y 9 mm, 62 cargadores abastecidos de dos calibres distintos.
Entre los habitantes de Rioverde corrió el rumor de que las casas son propiedad de la familia del alcalde José Ramón Torres, hecho que fue confirmado tras conocerse que la propietaria legal de los domicilios es la mamá del presidente municipal panista.
Narconómina
En el cateo a los domicilios se encontró además una narconómina, en la que presuntamente están incluidos, como beneficiaros de un jugoso pago quincenal, el secretario general del Ayuntamiento de Rioverde, Rubén González Juárez; el director de Seguridad Pública Municipal de Rioverde, Roberto Carlos Domínguez; además policías municipales y ministerios públicos.
Tanto las autoridades de Rioverde como de la Fiscalía General del Estado han guardado silencio respecto del hallazgo de la narconómina y sus beneficiarios.
Todo es político
Despega que ganó la reelección, Juan Ramón Torres ha adoptado una postura poco conciliadora respecto de la inseguridad que afecta a su municipio. Cuando los empresarios del municipio ofrecieron una rueda de prensa para denunciar la ola delincuencial de asaltos y robos que los afecta, el alcalde se limitó a decir que todo eran “ataques de mis adversarios políticos”, luego de adoptar esa postura nadie se la ha quitado.
Con los hechos ocurridos la semana pasada en Ciudad Fernández y Rioverde, el alcalde José Ramón Torres salió con la cantaleta de todos “es un asunto federal”, pero ante la presión ciudadana, volvió a su frase preferida “todo es político”.
Lo que el alcalde no ha explicado es por qué su familia hospedaba a integrantes del crimen organizado que mantienen asolada la región. Si a caso ha declarado que no mete las manos por sus colaboradores, pero se niega a destituirlos, a pesar de las constantes evidencias de corrupción y abuso de poder que cometen sus secretario general y su jefe policiaco.
En Rioverde el PAN se prepara para la elección del 2021, pero con las acciones de su alcalde, no tienen muchas esperanzas de ganar.
Expande el vuelo:
Descubre más desde vuelomagazine.com.mx
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



