Ansibles, perfiladores y otras máquinas de ingenioPor: Octavio Guerrero Torres

 

Todos los aparatos electrónicos controlan la vida ajena

José Vicente Anaya, Hikuri

En la antología Ciencia Ficción, publicada por primera vez en 1997 por Alfaguara, Ricardo Bernal compila una serie de escritores clásicos como Philip K. Dick, H. G. Wells, Ray Bradbury, Isaac Asimov, etc. todos hombres, todos angloparlantes. Así mismo, en el prólogo menciona que la ciencia ficción –tanto de la vieja como de la nueva escuela– siempre parte de la misma pregunta: “¿Qué pasaría si…?” Veintitrés años después, Andrea Chapela (Ciudad de México, 1990) hace sus propias preguntas a partir de su condición de género: ¿Quién no ha soñado con borrar un recuerdo al estilo de la película Eternal Sunshine of the Spotless Mind (Michel Gondry, 2004)? ¿Las ciudades volverán a cubrirse de agua como en el pasado? ¿Un aparato podría medir el éxito que tendremos en nuestras relaciones personales? Estas son sólo algunas de las cuestiones que la autora refleja en su libro de cuentos Ansibles, perfiladores y otras máquinas de ingenio (Almadía, 2020), que se compone de diez historias donde, en su mayoría, los personajes son mujeres que habitan la Ciudad de México e incluso otro planeta.

En este libro, la autora nos presenta historias con datos científicos y cuantitativos que transcurren en espacios reconocibles de la Ciudad de México, tales como Polanco, Tlalpan, el metro Taxqueña, el Zócalo o Bellas Artes. Inclusive, una de estas narraciones tiene como estructura una barra de porcentaje que avanza mediante una narración entrecortada. En este libro no sólo se presentan historias futuristas, sino la posibilidad de cómo estas podrían ocurrir en México; como en la película Sleep Dealer (Alex Rivera, 2008), donde los trabajadores mexicanos conectan su sistema nervioso para trabajar físicamente en una red de Estados Unidos sin estar ahí. Lo mismo podría pensarse con los call centers que se instalan en las ciudades mexicanas para ofrecer un servicio de atención al cliente a Estados Unidos. Andrea Chapela nos recuerda que, si estas máquinas de ingenio funcionaran en la Ciudad de México o en el país, poco costaría piratearlas en un tianguis para no ser detectada mientras no estás en tu lugar de trabajo.

Dichos cuentos no hablan únicamente de los sentimientos y cómo estos podrían verse trastocados tras las máquinas de ingenio, sino también de una catástrofe climática que podría rebasar a la Ciudad de México, que, como se sabe, fue construida sobre el lago de Texcoco. Dicha situación sucede en el cuento “Como quien oye llover”, donde la autora hace un breve repaso histórico sobre la construcción de la capital mexicana. Entre chinampas y edificios medianamente hundidos, Nesmi y Axóchitl, cuya raíz en su nombre recuerda al ajolote –animal endémico del Valle de México–, se embarcan en una aventura para llegar al corazón del lago, a pesar del peligro y las advertencias.

El uso de las redes sociales –bueno o malo– es uno de los parteaguas que la autora utiliza para la creación de estas historias, mismas que nos hacen pensar si nuestros sentimientos están condicionados por las redes y el éxito que tenemos dentro de ellas. La ciencia ficción es ya el presente, sobre todo en tiempos de pandemia, donde el trabajo y la educación han tenido que adaptarse a máquinas y programas. También, recuerda a series como Black Mirror, específicamente a capítulos como “Be Right Back”, donde una mujer contrata a una empresa para recrear artificialmente a su esposo con base en los algoritmos de sus gustos en vida.

Ansibles, perfiladores y otras máquinas de ingenio representa la negación de la tradición literaria de la ciencia ficción gracias a la locación de sus historias; un posicionamiento político en la literatura, una mirada fuera de los clásicos estadounidenses y británicos. En dichas historias no encontraremos hombres viajando por el espacio, ni tampoco diseñando drogas para la aceleración con el fin de aprovechar el tiempo –situación que recuerda a la nueva actualización de WhatsApp para escuchar un audio en otra frecuencia–, sino mujeres enfrentándose cara a cara a la ciudad, a los sentimientos, a la muerte, a la distancia, al rompimiento. Este es un libro que representa la cotidianeidad en el futuro; un mundo donde las máquinas de ingenio son cada vez más invasivas, y lo único que podrá contra ellas, quizás, serán los sentimientos.