Sáb. Jun 19th, 2021
Morena Crisis

Ilustración: Jaqueline Bautista

Ya se veía venir. Para nadie, excepto para ellos mismos, era sorpresa que MORENA sería el gran perdedor de las elecciones del pasado domingo, aunque había quienes creían que pasarían a tercera fuerza, nadie se imaginaba que luego de haber sido la “aplanadora” del 2018, en el 2021 se convirtieran en el hazmerreír de la política potosina.

En el Congreso del Estado representan, todavía, uno de los bloques que lamentablemente nunca fue de fuerza y mucho menos de oposición, lo que los llevó a que a partir de septiembre logren tan solo una curul plurinominal.

El bloque MORENISTA en el Congreso, que integraban los diputados Edson Quintanar, Marite Hernández Correa, Alejandra Valdés, Rosa Zúñiga, Consuelo Carmona y Angélica Mendoza, en alianza con Mario Lárraga del Partido Encontró Solidario, Paola Arreola Nieto del PT y Pedro Carrizales del PT que se hizo independiente y luego morenista.

En total tenían nueve votos que los hubieran convertido en una gran fuerza, pero apenas les entregaron las llaves del carro que los potosinos pagamos y cobraron sus primeros 100 mil pesos, que también los potosinos les pagamos, se volvieron divas inalcanzables, nadie los merecía y mucho menos estaba a su altura y nivel, aunque jamás le entendieron, ni le entenderán, a la política.

El bloque de los 9 se desgastó en pleitos internos por un poder que ninguno sabía usar, lo que terminó en el descrédito y rechazo de la ciudadanía.

Aunque a nivel federal MORENA y el Verde hicieron alianza ganando 5 d las 7 curules en San Lázaro, en el distrito 2, la siempre problemática Angélica Mendoza se sintió muy valiente y forzó a su partido a no ir en alianza, por lo que se la jugó sola, recibiendo una paliza del ecologista Juan Manuel Navarro Muñiz que ganó con 66,950, según los resultados del PREP.

En Matehuala Consuelo Carmona caminó dos que tres días para pedir el voto de sus paisanos, con un discurso soporífero e insufrible. Con el sol a plomo y la temperatura superando los 35 grados, un puñado de morenistas tenían que chutarse el horrendo discurso de la Chelo, que no atinaba más que a decir que apoyaba al presidente, no tuvo propuestas, mucho menos soluciones a los problemas de la ciudad, sumida en el saqueo, la corrupción y el desinterés.

Chelo sintió que las traía y que podía patalear, manotear y hasta ladrar, pero se negó a dar respuesta a las exigencias del pueblo, gana más de 100 mil pesos mensuales y en la cúspide del covid no fue para regalar siquiera cubrebocas, menos despensas o ayudas a los sectores vulnerables.  El resultado, un vergonzoso tercer lugar, pero pues cómo iba a sostener al municipio si no puede sostenerse sola, previo al debate entre candidatos la mujer se desplomó antes de entrar al hotel sede, algunos creen que lo hizo para siquiera así llamar la atención, porque con argumentos no pudo, y propuestas no llevaba.

Alejandra Valdés buscó la reelección pero no hizo campaña, pensó que nuevamente la suerte le sonreiría, como cuando por flojera de su hermana le regalaron la candidatura en el 2018 y gracias a López Obrador ganó la curul sin haber movido un solo dedo.

Edson Quintanar y El Mijis se disputaron el título de indígenas que las comunidades terminaron por negarles, convirtiéndose en el hazmerreír de todo el país, la avaricia y ambición los llevó muy lejos.

MORENA le falló a los potosinos, los diputados nunca se bajaron el sueldo, no renunciaron al seguro médico de gastos mayores, tampoco rechazaron el carro y la gasolina que les dio el Congreso, metieron a todos los asesores y aviadores que pudieron con salarios que jamás imaginaron, todo a costa de los potosinos.

A cambio no votaron ni una sola vez a favor de los potosinos.

En las alcaldías quedaron tablas, aunque perdieron las que tenían: Cedral, San Nicolás, Tamuín y Tanlajás, ahora gobernarán en San Antonio, Axtla, Tamazunchale y Xilitla, aunque sus candidatos eran priistas que chapulinearon al partido del presidente.

Culpables de la derrota hay muchos, empezando por Sergio Serrano, dirigente estatal, pero hay que seguirle por todos los que metieron mano en el proceso. A su candidata a gobernadora, la doctora Mónica Rangel, a la que no quisieron y no apoyaron deberán agradecerle que no perdieran el registro pues logró más del 3% mínimo que exige la Ley para continuar como partido político.

MORENA no fue la esperanza de San Luis Potosí y los potosinos se los cobraron caro en las urnas, ahora sólo les queda alinearse y unirse o de plano chapulinear antes de que el barco se hunda.

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